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Entradas

¿Ya tenés brevet?

Empezó con una simple pregunta. Me encontré con Hernán en el casamiento de mi primo y cruzamos unas breves palabras sobre el curso de navegación que habíamos hecho. Un rato después, mi prima me dijo de salir a navegar el domingo y dije que sí sin dudarlo. Las peripecias de cómo entré al club las omito ya que no vienen al caso. Fue así como aquel domingo me encontré en mi primera salida a navegar no como alumno, sino como timonel (es decir, si pasaba algo era mi culpa). Hicimos todo el papeleo, verificamos que hubieran todos los elementos de seguridad necesarios y a la una estábamos saliendo del puerto en el Avan 660. O intentando, ya que no teníamos motor y en el canal no hay mucho viento. Todo iba muy bien: teníamos viento, sol y pocas olas. Cali, Cacu y Jose tomaban sol en popa y proa mientras Hernán y yo nos encargábamos de mantener el rumbo. Se nos pasó la hora de comer y decidimos hacer la maniobra de capa para que el barco se quede quieto. Muy fácil. ...

Lluve, ¿por qué?

En su cuartel oculto en el puerto de Buenos Aires, el Dr Asfalto Pueyrredón trabaja continuamente en su largo proyecto. Pero... ¿quién es el Dr. Asfalto Pueyrredón? Ya no es recordado, sus amigos y familiares decidieron olvidarlo, la policía ya lo da por muerto y la sociedad lo desconoce.  El Dr. Años pasaron de su último golpe contra el mundo. Su sueño de megalomanía no paró de crecer, se cree un Heliogábalo del siglo XX. Financia sus proyectos con patentes a través de empresas fantasmas, podría retirarse y descansar, pero sigue escondido en su laboratorio trabajando. Esta vez, cerca de nuevos resultados, manipula químicos muy inestables. Hace tres días que no duerme y su deseo de cada vez más lo mantiene en vigilia. Luego de haber liberado gases sobre la atmósfera la ciudad de Buenos Aires se transformó en un invernadero: un lugar de mucho calor y mucha humedad. Llegó el 6 de diciembre y asomándose el amanecer de un cuarto día de trabajo su cuerpo no pued...

Diálogos

Ayer a la noche volviendo en tren con un amigo salió este diálogo de la nada. -¿Laburás el 8? -No, tengo franco -Ah qué bueno, ¿y el 24? -Si, ni me digas. 24 y 25. -Uh, y no lo podés cambiar? -no... todos los años me hacen lo mismo. -Malísimo, tendría que ser por sorteo. ¿El 31 también? -Si, pero el 4 lo tengo libre. -Ah y Reyes lo pasás en casa. -Si, ahí me puse firme. -¿Y estás solo? -No, hay otros más. Me llevo un tupper de vitel tone y comprtimos un rato. -Son buena gente no? --Si... la pasamos bien. -Ah que bueno, y llevate un poco de pan dulce. -Si, llevo un poco sidra en un termo para festejar. -¿Tu mujer sabe que no vas a estar? -No, me mata, no sé cómo decirselo... -Fijate bien, no tardes mucho que va a ser peor. Hasta ahí llegamos, subió gente al tren y se cortó el delirio. Tal vez a usted, ávido lector, no le parezca gracioso ni encuentre de manera alguna grato este texto, pero eso, mi querido interpretador, es algo que a mí me chupa un huevo...

Diálogo complejo

Iba aburrido caminando pensando en el Qué de la vida. Me encuentro con un amigo y le pregunto: -¿Sabés qué? -¿Qué? -Si -Si ¿qué? -Te pregunto si sabés. -¿Qué? -Eso! -¿Qué es eso? -¡Qué! -¿Qué me estás preguntando? -¡Eso es lo que te pregunto! -¿Qué me estás preguntando? -¿Qué? -¿Qué de Que? -No, qué de qué no. Que. -Por eso ¿qué? -Claro. -Claro ¿qué? -Si sabés qué. -Si sé ¿qué? -Si. -¡Pero si no me estas haciendo una pregunta! -¡Te estoy preguntando si sabes qué! ... Si usted pudo seguir el hilo de la conversación lo felicito.

Ya no tomo café

Esto es lo que sale cuando me meten en cosas. Mi hermano ya se levantó. Yo todavía estoy en mi cama, estoy tranquilo y no se por qué ni como pero estoy seguro de que afuera hace frío. Tengo que levantarme para trabajar pero me ahogo en un mar de sábanas, una marea que no me deja salir y que me atrapa aeguir durmiendo. Me doy vuelta buscando una mejor posición para aprovechar esos últimos segundos antes de levantarme a esa rutina diaria y las veo ahí, mis cápsulas de calor están cerca. Sin embargo algo me retiene a ponerme las pantuflas porque sé que una vez que me las ponga tendré que levantarme. Mi hermano se sienta en la computadora antes de salir y de repente, sin aviso alguno, llega algo que cambia la situación. Un suave y dulce aroma a café me despierta y como por alguna razón mágica me dan ganas de levantarme. Nace una motivación ab extra y logro ponerme de pie. Termino de bañarme y si bien estoy con el tiempo justo, no me apuro. El café es el café, no me m...

Revelación, la verdad

Un simple hombre, un esposo, nacido en las landas del viejo occidente, fue condenado. Las razones no se conocen con precisión. La leyenda dice que fue por inmiscuirse con los más inocentes. ¿Quién sabe qué atrocidades habrá cometido con las criaturas, los jóvenes, las futuras generaciones? Con seguridad se sabe que fue apresado y llevado a la justicia por el Dios del Norte, aquel que nada se le escapa a la vista. ¿La condena? Similar al castigo de Sísifo, le fue dada la pena de trabajo forzado para toda la eternidad. Un trabajo repetitivo, sin descanso. La pena de ver morir a sus seres queridos, ver pasar las generaciones mientras él queda, trabajar todo el año sin parar para terminarlo en un recorrido al rededor del globo, resarciendo sus culpas a los iguales a quién supo ofender en su tiempo, solo para volver a comenzar. Obligado a sufrir las consecuencias físicas del tiempo, cada año se hace más difícil el trabajo y sus compensaciones son menores. El y...

Inversión y economía

Juan andaba con problemas de guita. Se puso un negocio. Ahora vende chakras usando slogans como estos: "Un único precio. El tamaño de la superficie depende de usted" Encuentre la paz  y tranquilidad que siempre deseó. Invierta en usted, invierta en su chakra" Salió de su crisis. De hecho se hizo rico, y pudo pagar un abogado para que lo defienda de la gente que creía que la palabra chakra era chacra pero mal escrita.